lunes, 20 de octubre de 2008

Devocional 1

  • El mensaje de Dios:

Dios nos habla a través de Pedro, quien al principio negó a Jesús, pero quien se mantuvo firme en su fe, ya que el Señor Jesús todo lo hace nuevo empezó por cambiar su nombre de Simón (que significa caña) por Pedro (que significa Piedra) dándole la tarea de ser cabeza de la iglesia primitiva y a quien le encargó que cuide al rebaño del Señor Jesús, por tanto el mensaje claro que viene de lo alto es ser buenos líderes y testimonio vivo para que no seamos piedra de tropiezo para los demás, sino inspiradores y portadores de la luz de Jesús.

  • Promesa para mi vida:

En 1-Pedro 5 dice: 4Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria. 5Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque:

Dios resiste a los soberbios,

Y da gracia a los humildes.

6Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; 7echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. 8Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; 9al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo. 10Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.”

Las promesas en este libro establecen que el Señor nos tiene reservada la gracia, la gloria y el cuidado que en Su presencia se pueden alcanzar y solo siguiendo el llamado de liderazgo y buen testimonio que nos pide, del mismo modo al permanecer en fe se nos añadirá perfección y fortaleza.

  • Mandamiento para obedecer:

Del mismo texto tenemos que en 1-Pedro 5 dice: 4Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria. 5Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque:

Dios resiste a los soberbios,

Y da gracia a los humildes.


6Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; 7echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. 8Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; 9al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo. 10Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.”

Los mandamientos señalados para recibir el favor de Dios son: sujetarse a la autoridad de nuestros superiores en cualquier ámbito y no perder la humildad para poder escuchar a nuestros pupilos y a los más jóvenes, del mismo modo nos llama a no ser soberbios y principalmente sujetarnos a la autoridad de Dios y encargarle a Él nuestra ansiedad, siendo sobrios y caminando con fe en nuestra vida cotidiana.

  • Aplicación Personal:

El llamado es claro y la palabra no se equivoca, así que lo que resta es empezar a crecer espiritualmente, ya que al ascender espiritualmente nuestra vida cambia por la gracia de Dios y empezamos a brillar como luz en medio de las tinieblas de este mundo lleno de corrupción y controlado por el enemigo, la carne y nuestras circunstancias.

Nuestro liderazgo como hijos de Dios es como Jesús lo decía “El que quiera ser primero entre ustedes, conviértase en servidor de los demás” explicado claramente en Marcos 10, 42-45; con lo que Jesús nos llama a vivir una vida de servicio y buen ejemplo para que los demás sientan que al ser hijos de Dios se tienen todas las bendiciones y beneficios completos que solo nuestro Señor nos puede dar por somos Sus hijos.



No hay comentarios: