La Biblia nos relata a través de algunos profetas la venida de nuestro Señor Jesucristo, en Daniel 7 y 8, Daniel relata dos visiones acerca de los reinados de su época y adelanta la profecía de Jesús y su segunda venida, por último nos muestra el Señorío de Dios y Su Reino Eterno que ha de venir a juzgar a todos. Lo que nos resta es hacer bien las cosas y ser obedientes ya que al aceptar a Jesús como nuestro Señor y Salvador vencemos la muerte, pero se debe continuar en el camino y no apartarse de el para que en el día del Señor nos toque un juicio benigno según nuestras acciones.
Aplicación Personal:
Aceptar que Jesús es quien dirige nuestras vidas, es solo un nuevo comienzo ya que el nos pide que le sigamos en todo momento y por tanto debemos ser obedientes para que el Santo Espíritu permanezca en nosotros y nosotros en Él y sigamos el camino de Jesús para poder estar en la Gloria del Padre
San Juan apóstol muestra las cosas claras y de manera tal que se puede diferenciar el amar a Dios y respetar sus preceptos, y también se puede ver claramente el otro lado que es amar al mundo y las cosas que del mundo proceden, por tanto Juan nos alerta que estemos atentos de no dejarnos llevar por falsas enseñanzas y seguir la corriente del mundo, sino el verdadero camino y ver la luz del señor Jesús que guía nuestro camino y es Él y nadie más que puede justificarnos.
Promesa para mi vida:
1-Juan, 2 dice: 17Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
Dios nos promete alcanzar la eternidad y estar en pleno gozo en su gloria eterna, y ver a nuestro Señor y con esperanza de que nos diga que hemos sido buenos siervos, por eso debemos ser dignos de alcanzar sus promesas, ya que Dioses fiel.
Mandamiento para obedecer:
En 1-Juan, 2 está escrito: 17Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
El amor a Dios se basa en guardar sus preceptos y de esa manera poder alcanzar la vida eterna, Zoe que solo podemos alcanzar a través de aceptar a nuestro señor Jesús.
Aplicación Personal:
Dios nos muestra una ves más que el único camino de alcanzar su bendición y promesas es siendo obedientes, por tanto no nos queda más que rogar al Señor que nos dé la fortaleza, valentía, carácter y sabiduría para hacer Su santa voluntad, para lo cual debemos recordar que la voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta.
Por tanto debemos permanecer en el camino y no desviarnos para alcanzar el gozo de la eternidad con Dios.
Daniel quien fue un digno siervo e hijo de nuestro Dios, que es el Dios Altísimo y Todopoderoso, siempre tuvo favor y gracia del Señor que se manifestó de varias maneras. El ejemplo de Daniel, su fe, su tenacidad y constante vida de oración, le hicieron ser un gran testimonio vivo para todos los reyes a los que sirvió y de esa manera ellos creyeron que Jehová es el único Dios vivo y majestuoso digno de todo honor y toda gloria.
No importa que no podamos descifrar sueños o profetizar o enseñar el Evangelio con fluidez o ser líderes, Dios a través de nuestra obediencia va añadiendo los dones que nos corresponden según sea nuestra parte en la gran obra del Señor y por eso lo único importante es no desmayar en el proceso de crecimiento en el Señor ya que esa constancia nos librará de cualquier mal, incluso tapando la boca de los leones o venciendo cualquier problema, porque para Dios todo es posible.
Aplicación Personal:
Dios nos muestra que el orgullo y la soberbia son raíces que nos convierten en esclavos como a Belsasar y se manifiesta la soberanía de Dios por la eternidad; por tanto hay que permanecer firmes en la fe de que Dios nos puede rescatar de cualquier situación sin importar su gravedad, ya que en los momentos de tribulación es fácil perder la fe y las expectativas en Dios, pero lo cierto es que el nunca nos abandona y Su infinita misericordia hace que guarde de nosotros, mucho más sino perdemos la fe y la convicción en nuestro Dios Todopoderoso.
El apóstol del amor, Juan, nos habla de la Luz del Mundo que es nuestro Señor Jesús que tuvo una vida de comunión con el Espíritu Santo y por eso estaba lleno de luz y sabiduría que viene de lo Alto. Por tanto emanaba amor para con todos, y de Él solo salían palabras de vida y por eso debemos empaparnos de la enseñanza de Jesús que es nuestro modelo a seguir y al que le proclamamos como Señor de nuestras vidas. Por tanto que nuestro lema sea “Te amo con el amor de Cristo”.
Promesa para mi vida:
1-Juan, 1 dice: 9Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
Podemos sentirnos tranquilos ya que tenemos la promesa de estar limpios, salvos y agradables a la presencia del Señor, pero debemos enmendar nuestro camino o el perdón de nuestros pecados no tiene sentido.
Mandamiento para obedecer:
En 1-Juan, 1 está escrito: 9Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
Debemos con nuestra boca admitir nuestras faltas y sentir en el corazón que estamos arrepentidos de pecar contra Dios.
Aplicación Personal:
El Señor nos perdona porque su misericordia es nueva cada día, y por eso debemos enmendar nuestras faltas y no volver a incurrir en pecado, Dios ama más al que más le perdona pero eso no es excusa para pecar más.
Debemos estar conscientes que cuando pecamos hacemos daño a los demás o a nosotros mismos, pero como dijo David “Solo contra Ti y nadie más que contra Ti he pecado”, porque faltamos a la palabra de Dios y no seguimos sus mandatos, por eso es necesario que el arrepentimiento venga con enmienda y corrección de las faltas.
Dios nos da un lindo mensaje a través de sus tres siervos Sadrac Mesac y Abed Nego quienes se mantuvieron firmes en la posición de no adorar otros dioses sino solo al Dios Altísimo. Y aunque fueron enviados a un horno de fuego injustamente, no temieron mal alguno sino Dios los libró y dijo:
Daniel, 3: 28Entonces Nabucodonosor dijo: Bendito sea el Dios de ellos, de Sadrac, Mesac y Abed-nego, que envió su ángel y libró a sus siervos que confiaron en él, y que no cumplieron el edicto del rey, y entregaron sus cuerpos antes que servir y adorar a otro dios que su Dios. 29Por lo tanto, decreto que todo pueblo, nación o lengua que dijere blasfemia contra el Dios de Sadrac, Mesac y Abed-nego, sea descuartizado, y su casa convertida en muladar; por cuanto no hay dios que pueda librar como éste. 30Entonces el rey engrandeció a Sadrac, Mesac y Abed-nego en la provincia de Babilonia.
Por tanto Dios quiere que estemos con Él siempre y que no neguemos su nombre ni nos afanemos con la prisa de este mundo que nos quiere atrapar y hacer creer que nuestro Dios es el Dios de los pobres, tontos y muertos de hambre; pero lo importante es que Dios es Dios de todos y su gloria y su nombre son para siempre como ya se lo hizo saber al rey Nabucodonosor al quitarle el trono y llenarle de locura hasta que acepte que todo reino viene de lo alto (Daniel, 4) y que Él es el único encargado del poder, dentro y fuera de este mundo.
Aplicación Personal:
El Señor nos muestra su grandeza y poder y debemos permanecer en este mundo y respetar a sus autoridades pero no someternos a cambiar nuestras convicciones ni creencia en Dios bajo ningún precepto porque debemos hacer como la ley de Moisés enviada por Dios dice “El Señor Jehová es tu único Dios y a Él y solo a Él honrarás, y le amarás con todo tu corazón, con toda tu mente y con todas tus fuerzas”.
Siendo así no queda más que hacer todas las cosas para exaltar el nombre de nuestro Dios Altísimo y comportarnos de tal manera que los demás sepan que tenemos un Dios vivo y que tiene soberanía sobre nuestras vidas y sobre todo.
Dios es justo y es el dueño de todo, en especial del tiempo, así que no nos corresponde a nosotros conocer como es la voluntad de Dios, pero sí debemos saber que su voluntad es: buena, agradable y perfecta. Por tanto debemos regocijarnos en el Señor y vivir de manera que cuando venga nuestro señor Jesucristo seamos dignos de estar en su presencia.
Promesa para mi vida:
2-Pedro, 3 dice: 9El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.
Y también: 13Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.
14Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz.
Tenemos la promesa de que Dios nos da lo prometido en el tiempo justo porque quiere salvarnos y que no expiremos sin ver su gracia.
Además nos es prometido una nueva nación donde reine el amor y la justicia de Dios eternamente.
Mandamiento para obedecer:
En 2-Pedro, 3 está escrito: 9El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.
Y también: 13Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.
14Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz.
El mandamiento dice que debemos arrepentirnos de nuestras faltas ya que el Señor nos quiere bendecir pero quiere también que enmendemos nuestras faltas.
Por otra parte para encontrarse con la nueva vida debemos vivir activos haciendo el bien y con integridad para ser dignos de estar con Dios.
Aplicación Personal:
Dios es fiel y siempre cumple sus promesas pero debemos ser dignos de alcanzar esas promesas por lo que nuestras vidas deben ser de continua mejora, ya que no somos perfectos, pero lo importante está en reconocer las faltas y enmendar el camino y seguir firme con el Señor para alcanzar Su gloria.
Dios nos muestra a través de la vida de Daniel que la juventud de Daniel, no le restó sabiduría y gracia de Dios, pero Dios nos pide obediencia y no sacrificios. La soberanía de Dios se hace evidente al darle sueños proféticos al rey Nabucodonosor y al revelarle a Daniel el sueño y su revelación en el que Dios muestra Su señorío y Su gloria eterna. Además la humildad de Daniel al aceptar que el Señor le mostró la visión y compartir los beneficios con sus compañeros nos muestra la gran personalidad de Daniel que no se dejó contaminar con la sociedad pagana de Babilonia, sino que se mantuvo firme en sus principios y convicciones del Señor y único Dios.
Promesa para mi vida:
Daniel, 1 dice: 8Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía…
9Y puso Dios a Daniel en gracia y en buena voluntad con el jefe de los eunucos
17A estos cuatro muchachos Dios les dio conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias; y Daniel tuvo entendimiento en toda visión y sueños.
Y en Daniel, 2 tenemos: 20Y Daniel habló y dijo: Sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría. 21El muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos. 22El revela lo profundo y lo escondido; conoce lo que está en tinieblas, y con él mora la luz. 23A ti, oh Dios de mis padres, te doy gracias y te alabo, porque me has dado sabiduría y fuerza, y ahora me has revelado lo que te pedimos; pues nos has dado a conocer el asunto del rey.
Daniel nos muestra que Dios nos concede dones de diversa índole como gracia con nuestros superiores, conocimiento, inteligencia terrenal y sabiduría espiritual, fortaleza y nos muestra que a Dios le corresponde el tiempo y la soberanía del mundo.
Mandamiento para obedecer:
En Daniel, 1, Daniel cuenta: 8Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía…
9Y puso Dios a Daniel en gracia y en buena voluntad con el jefe de los eunucos
17A estos cuatro muchachos Dios les dio conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias; y Daniel tuvo entendimiento en toda visión y sueños.
Y en Daniel, 2 tenemos: 20Y Daniel habló y dijo: Sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría. 21El muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos. 22El revela lo profundo y lo escondido; conoce lo que está en tinieblas, y
con él mora la luz. 23A ti, oh Dios de mis padres, te doy gracias y te alabo, porque me has dado sabiduría y fuerza, y ahora me has revelado lo que te pedimos; pues nos has dado a conocer el asunto del rey.
El mandamiento de Dios para recibir sus bendiciones son: habitar en el mundo y respetar sus costumbres, mas no contaminarnos con pecado y acciones que desagraden a Dios y por otro lado alabarle y darle gracias por lo recibido no cambiando nuestra fe ni nuestras creencias por las de este mundo.
Aplicación Personal:
El mundo puede venirse encima y la maldad y corrupción tomar cierto control sobre este mundo, pero nosotros somos parte de una nueva nación, somos hijos de Dios y pertenecemos al Reino de los Cielos cuyo único Rey y Señor es el Dios Vivo y Altísimo.
Por tanto no debemos afligirnos por estos tiempos y debemos recordar que Dios es soberano sobre todo lo que existe y si permanecemos con Él, estamos con su gracia y nada nos podrá dañar.